En estos días de opiniones convulsas y desinformación de los medios, me ha llamado la atención que se repita una y otra vez que las personas que acuden a la Medicina Tradicional China, por poner un ejemplo –u otras terapias complementarias, “pseudociencias” o como quieran llamarlas–, son individuos desesperados, indefensos y sin criterio, víctimas fáciles de este tipo de terapias e incapaces de tomar decisiones ecuánimes por si mismos.
La Medicina Tradicional China
Por mi experiencia como terapeuta de Medicina Tradicional China, la mayoría de personas que vienen a consulta no responden a estos criterios, más bien al contrario, son personas con alto sentido crítico que han tomado una decisión libre y razonada, después de valorar los pros y los contras de la medicina convencional, pensando a largo plazo en su salud y responsabilizándose de ella. Seguramente han decidido optar por una solución más respetuosa con su organismo, evitando una hipermedicalización. Creo que estas personas no necesitan que nadie decida por ellos. Creo que es una falta de respeto y una infantilización el hecho de juzgarlos y sólo darles la opción que el estado decide por ellos.
Por otro lado, lo que sí me preocupa son los que no tienen acceso a una cultura de la salud que no sea la de la medicación o “receta” como única opción. Personas que podrían resolver muchas de sus dolencias sin la necesidad de hipermedicalizarse como primera estrategia, sino haciendo cambios en su estilo de vida, alimentación y otros hábitos, ayudándoles a regular su salud física y emocional, con la acupuntura, dietética y farmacopea china, por ejemplo.
La Medicina Tradicional China es una medicina de prevención, que pretende corregir antes que curar, y que lleva al usuario de esta terapia a conocerse mejor. Pero para hacer posibles sus beneficios es importante dejar de lado la inmediatez y poner en valor cualidades como la perseverancia y creer en uno mismo. A partir de aquí, los cambios beneficiosos se suceden igual que responde a los cuidados la planta bien podada, adecuadamente regada y con su dosis de sol necesaria. Y también, por supuesto, con mucho mimo…
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Irene Bielsa es Diplomada en Medicina Tradicional China por el Instituto Superior de Medicinas Tradicionales (ISMET). Terapeuta de medicina china y shiatsu en Instituto Meridians en Barcelona. Monitora de Qi Gong.
Enlaces de interés:
- Riñón, el guardián de la fuerza según la Medicina China Por Cindy Méndez Pendavis | 25/11/2014





2 Comentarios
Thomas Richard febrero 12, 2011
Hola Jose,
Muchas gracias por tus comentarios.
Es verdad que existen diferentes interpretaciones entre los autores sobre la correspondencia de los dedos con los 5 elementos y los órganos. El dedo pulgar se encuentra el meridiano de Pulmón y termina en el ángulo ungueal externo del pulgar (Dr. Guo Chang-qing y Dr. Chung Ching & Liu Nai-gang, 2007, Ilustración Anatómica de los Puntos de Acupuntura, Ed. Médica del Pueblo). Otros autores mencionan la uña del pulgar para el diagnóstico del órgano Pulmón (Giovanni Maciocia, 2004. Diagnosis in Chinese Medicine, Editorial Elsevier Health Sciences, p. 140) o lo asocian directamente al elemento Metal (Skopalik, C.; Marmori, F., 1993, Curso de Medicina Tradicional China. Tomo 1. p. 56, Fundación Europea de Medicina Tradicional China) aunque la clasificación tradicional lo asocia habitualmente al dedo anular como lo muestra también su correspondencia con el Pulmón en el tuina pediatrico (Chamfrault, 1981, Traiter de Médecine Chinoise, p.962), el pulgar en este caso corresponde al Bazo o elemento Tierra.
Saludos cordiales.
Jose G Q febrero 09, 2011
buenas tarde la informacion me parece bastante amplia y clara , pero hay un detalle el Dedo que rige el pulmon no es el pulgar es el anuar.
buena suerte en este nuevo año que ha empezado y que los obstaculos que se presente sean superados satisfactoriamente.
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